El Centro de Arte de Astoria seleccion“ a ocho chicos de Queens para escribir piezas teatrales
POR CHRISTINA SANTUCCI
¿Qu© tienen en común una cinta adhesiva celosa, un lobo mala onda y un l¡piz temeroso de objetos afilados? Cada uno brot“ de la imaginaci“n de estudiantes de sexto, s©ptimo y octavo grados de la escuela I.S. 10 en Astoria.
Hace un poco m¡s de dos meses, el programa, perteneciente al Centro de Arte de Astoria (Astoria Performing Arts Center, Inc. – APAC), seleccion“ a ocho chicos de Queens para que escri-ban piezas teatrales “comenzando con un objeto inanimado como personaje, agregando despu©s una persona o animal.
Luego de cinco semanas de trabajo, actores y directores adultos realizaron la lectura de los cuentos cortos en el auditorium de la I.S. 10, ante la presencia de padres y entusiastas seguidores.
Dirigido por el equipo de APAC y vo-luntarios adultos, los estudiantes tuvieron que tener en cuenta aspectos como la direcci“n sobre el escenario, el di¡logo, la trama, asimismo en los cachorros y l¡pices que trajeron a la vida.
A manera de ejercicio, para ayudarlos a meterse en el personaje, los estu-diantes escribieron una carta desde el punto de vista de sus creaciones y se pidieron redactar una obra. Tambi©n recibieron una mano de Susan Willerman, una aficionada al teatro y miembro de APAC.
Desarrollado por la Directora Ejecutiva de APAC, Taryn Drongowski, el programa juvenil de teatro empez“ el año pasado en la I.S. 26 en Astoria, donde los organizadores ofrecieron dos hora-rios para el programa -invierno y primavera. “Me sorprendi“ ver a muchos estudiantes que al final se identificaban como escritores”, dijo Drongowski.
Los organizadores esperan mantener el proyecto en la escuela mencionada, e incluso para el 2009 esperan mudarse a otro lugar. Al final de cada programa, las obras se convertir¡n en libros y ©stos ser¡n donados a la Biblioteca de Astoria.
Drongowski dijo que siempre quiso alentar a los chicos a crear obras, mucho antes de que fuera contratada por APAC en 2005.
Ian Knauer, un actor profesional con experiencia en ‘shows’ de Broadway, no dud“ en unirse al proyecto de APAC, colaborando con las clases y present¡ndose en la lectura final.
“He interpretado muchos papeles en mi vida, pero nunca hice de bal“n de fútbol”, brome“ Knauer sobre Addies, su personaje en la obra de Jay Prieto, un estudiante de sexto grado. Durante el partido, un jugador se d¡ cuenta de la habilidad oral que tiene el bal“n, y por eso le pide -a Knauer- que lo ayude a ganar la Copa Mundial de la FIFA.
Como parte del proceso y desarrollo de las obras, los estudiantes tambi©n deben presentar nombres verdaderos para sus creaciones. “No puedes tener un ¡rbol y llamarlo bal“n”, dijo Verenice Aracena, de 11 años, quien escribi“ sobre un malvado veterinario y dos cachorros, que se proteg-an usando su imaginaci“n.




























